Se abordó la importancia de incorporar colores en la alimentación diaria, asociando cada tono con beneficios nutricionales y antioxidantes.
Se destacó que la variedad de frutas y verduras en la dieta puede ser fácilmente accesible en la verdulería, sugiriendo que involucrar a los niños en la preparación de alimentos puede fomentar hábitos saludables.
Se enfatizó que no es necesario un cambio drástico inmediato, sino que empezar con pequeñas porciones de frutas y verduras puede ser suficiente para obtener beneficios y construir un hábito alimenticio saludable.