Tras la firma de un memorando de entendimiento, se evalúa el fin de la guerra entre Irán y Estados Unidos iniciada el 28 de febrero. Aunque la cuenta final aún no está disponible, los balances preliminares revelan costos significativos.
El costo financiero para Estados Unidos se estima en al menos 29 mil millones de dólares, según el Pentágono, cifra que no incluye el daño a bases militares. Un análisis más amplio de Moody's Analytics eleva el costo total para contribuyentes y consumidores a 132 mil millones de dólares, considerando gastos militares, aumentos de precios de energía y materias primas, y tasas de interés.
Solo las municiones habrían costado 25 mil millones de dólares. Este conflicto ha generado un impacto económico considerable, superando el gasto militar directo.