Se argumenta que la edición actual de Gran Hermano es la menos fiel al formato original, con una casa que parece llenarse en lugar de vaciarse, a pesar de las expulsiones y abandonos.
Se detallan ejemplos como el regreso de Daniela, Andrea del Boca en dos ocasiones, y la entrada de múltiples reemplazos y concursantes con "Golden Ticket" como Brian Sarmiento, lo que desvirtúa la competencia y la esencia del reality.
La crítica se centra en que el programa ha perdido sus reglas claras y su ADN, haciendo necesario un tutorial para entender su dinámica actual, lo que lo aleja de su propósito original como experimento social.