La justicia avanza en la investigación de los gastos de Manuel Adorni, con un requerimiento de justificación patrimonial de 170 páginas presentado por el fiscal Policita. Se solicitan explicaciones sobre gastos en efectivo realizados en el exterior, la compra de una propiedad en Indio Cuá y otra en Caballito, pagos a una escribana, refacciones en una casa (estimadas en 245.000 dólares) y movimientos de 100.000 dólares en billeteras virtuales.
El contratista Matías Tabar, cuya declaración es clave, habría confirmado que las compras se realizaban en efectivo y que a veces prestaba su nombre para las facturas. Se investiga si Adorni solicitó a su secretaria que realizara estas compras para ocultar el origen de los fondos.
La situación de la secretaria Cox también está bajo análisis, ya que podría ser citada como testigo y tener que explicar el origen del dinero y cómo se efectuaron los pagos. Sin embargo, se considera que podría ser una víctima de alguien con poder.