Se critica la forma en que Florencia Peña habría tratado una noticia falsa, riéndose y festejándola como si fuera un chiste.
Se plantea la hipótesis de cómo hubiera reaccionado Peña si la noticia falsa hubiera involucrado a familiares de figuras como Cristina Fernández de Kirchner, sugiriendo un tono y una sensibilidad diferentes.
Se cuestiona la calidad del programa si este tipo de accionar se considera un "programón".