El psicólogo deportivo Gonzalo Primo aborda la dificultad de aislar completamente a los jugadores de las redes sociales y la presión externa durante una concentración. Si bien se pueden limitar ciertos usos, la información circula y genera impacto.
Se sugiere que un aislamiento demasiado estricto podría ser contraproducente, y que es más efectivo enseñar a los jugadores a convivir con estas influencias y a gestionar la información que reciben.