Se relató la conmovedora historia de Josimar Díaz, un jugador de 40 años de Cabo Verde que cumplió el sueño de su madre al clasificar para el Mundial. La historia resalta la importancia de la familia y el esfuerzo personal.
Josimar, cuyo nombre original iba a ser Jorge Valdano Díaz en honor al futbolista argentino, finalmente se llama Josimar Díaz en homenaje al brasileño que destacó en el Mundial de 1986. La historia subraya la humildad de la familia y el trabajo de Josimar como profesor de vóley para solventar sus gastos.
El reencuentro entre Josimar y su madre en el Mundial, tras años de separación debido a las dificultades económicas familiares, fue un momento emotivo. Se destacó la ayuda recibida para obtener la visa y poder estar presente en el torneo.