La camarera Débora compartió su perspectiva sobre las propinas en el restaurante. Si bien el 10% es una base, considera que debería ser un poco más, especialmente si el servicio es excelente. Destacó que la calidad del servicio influye directamente en la generosidad de la propina.
Se enfatizó que un buen servicio, que incluye atención rápida y eficiente, es fundamental para que los clientes dejen una propina mayor. Por el contrario, un servicio deficiente puede llevar a que la propina se reduzca al mínimo.