El dueño del canal USU se refiere a la desvinculación de Florencia Peña, calificándola como un "error humano" y asegurando que se tomaron las decisiones pertinentes para el canal. Afirma que se pidieron las disculpas necesarias y que la "comunidad" entiende y apoya al canal.
Sin embargo, se cuestiona la minimización del hecho, argumentando que el despido de una figura como Peña no puede ser considerado un simple error. Se señala que si bien pudo haber sido un error involuntario, las consecuencias (como la pérdida de empleo) no son triviales y demuestran que algo falló en la gestión del programa.