Se expuso la problemática de la venta de drogas y la prostitución en distintas zonas de la Capital Federal, como Balvanera y Once, donde vecinos denuncian la existencia de "zonas liberadas" y aparente complicidad policial.
Se describió la modalidad de los ofrecimientos a través de carteles en postes de luz y tachos de basura, que funcionan como "anzuelos" para captar clientes. La policía, según los testimonios, a menudo mira para otro lado o incluso saluda a quienes venden.
Se enfatizó la diferencia entre la prostitución, que puede ser legal, y la trata de personas, que se convierte en delito cuando hay coacción, amenaza o aprovechamiento de la vulnerabilidad de las personas por parte de un tercero.