En un bar alemán de Buenos Aires, se debate sobre las posibilidades de Argentina y Alemania en el Mundial. Los presentes expresan su apoyo a Alemania, pero reconocen que Argentina tiene un equipo sólido y juega muy bien.
Se especula con una posible final entre ambas selecciones, aunque se considera que Francia sería un rival difícil en cuartos de final. El dueño del bar, Misael, se muestra optimista sobre el desempeño de Argentina.