En Curazao, se observa una iguana y se explica su forma de comunicación a través de movimientos de cabeza. Como mecanismo de defensa, las iguanas pueden desprender su cola si son agarradas, permitiéndoles escapar.
Se menciona que la cola de la iguana vuelve a crecer, y se clasifica a este reptil como perteneciente a la familia de los reptiles, destacando su particularidad biológica.