Se critica el discurso del presidente Javier Milei en Rosario durante el acto por el Día de la Bandera, calificándolo de "soporífero" y desconectado de la realidad social.
Se señala que Milei intentó asociar a Belgrano con ideas liberales y de meritocracia, pero omitió aspectos proteccionistas de su pensamiento económico y no mencionó la industria. Los panelistas consideran que el presidente no es popular y opta deliberadamente por distanciarse de la ciudadanía.
Se compara la figura de Manuel Adorni, jefe de gabinete, con la de los jefes de gabinete de Alfonsín y Menem, resaltando la importancia del cargo y la falta de transparencia en la comunicación actual.
Se destaca la escasa concurrencia al acto y la falta de empatía del gobierno con la sociedad, contrastando con celebraciones anteriores que eran "fiestas patrias".