Corea del Norte declaró su estatus nuclear irreversible, alertando al mundo en medio de las tensiones con Estados Unidos e Irán por el plan nuclear iraní y el uranio altamente enriquecido. La influyente hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, afirmó que esta condición es una realidad innegable.
Esta declaración se produce antes de la visita del presidente chino Xi Jinping a Pyongyang, la primera en siete años. Kim Jong-un calificó de falsa la información de la Casa Blanca sobre un acuerdo compartido para desnuclearizar Corea del Norte. La visita de Xi Jinping concluyó sin menciones públicas al programa nuclear, pero con un acuerdo para profundizar la relación bilateral en diversos ámbitos.
Días antes, Kim Jong-un había inaugurado una nueva planta de producción de material nuclear y visitado una instalación de enriquecimiento de uranio, duplicando la capacidad de producción de material apto para armas. Un portavoz del régimen norcoreano sostuvo que la desnuclearización es un asunto "irreversiblemente finalizado", en respuesta a la reunión trilateral en Tokio entre Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, quienes ratificaron su compromiso con la desnuclearización completa de la península.
La historia de Corea del Norte en este tema se remonta al fracaso de las negociaciones con Washington en 2019. Desde entonces, el régimen ha acelerado su programa nuclear, realizando pruebas subterráneas y expandiendo su capacidad de enriquecimiento de uranio y producción de plutonio. China, aunque en el pasado apoyó resoluciones de la ONU contra Norcorea, parece haber adoptado una postura más flexible, priorizando la estabilidad regional y la coordinación estratégica.