Se presenta un conflicto familiar en torno al apellido Constantini, involucrando al empresario Eduardo Constantini y a Teresa Constantini.
Teresa Constantini expresa su deseo de no que le quiten el apellido, el cual considera parte de su identidad y marca registrada, especialmente en su carrera artística.
Se menciona que Eduardo Constantini, creador de Nordelta y Malba, se casó nuevamente, y su actual esposa, Elina Constantini, estaría detrás de la disputa por el apellido.
El conflicto se agudiza al considerar que Teresa y Eduardo estuvieron casados por muchos años y renovaron votos, haciendo incomprensible la solicitud de retirar el apellido.
Se especula que la nueva esposa de Eduardo podría desear eliminar cualquier vínculo de su exesposa con el apellido familiar.