Se destaca la gran presencia de la comunidad mexicana en Dallas, que eclipsa momentáneamente a la comunidad argentina, a pesar de que esta última también es considerable. Se comenta la buena energía y el ambiente generado por los argentinos.
Se menciona que la comunidad mexicana es "enorme" y que en ciertos eventos "no cabía un alma". A pesar de la predominancia mexicana, se resalta la calidez de los argentinos.