Un informe de la Agencia de Drogas de la UE revela que Noruega y los Países Bajos registran las tasas más altas de consumo de cocaína en Europa, con un 2,9% de adultos que la consumieron en el último año.
Les siguen Francia, España e Irlanda, con porcentajes ligeramente inferiores. Las tasas son aún más altas entre los jóvenes de 15 a 34 años.
El análisis de aguas residuales confirma altas concentraciones en ciudades españolas y belgas, indicando un panorama complejo en el consumo de esta droga ilegal.