Se describió el sistema de identificación y trazabilidad de los rosales certificados, que incluye controles periódicos, conteo de estacas saneadas y plantas injertadas, y un test de laboratorio previo a la venta para detectar virus.
Los viveristas deben cumplir protocolos específicos y garantizar la trazabilidad, lo cual se refleja en una etiqueta con sello de calidad, nombre de la variedad y un código QR que enlaza a un catálogo en la página de la Cámara de Viveristas.
Se resaltó la importancia del proyecto para la actividad viverista en San Pedro, donde el 90% de los viveros producen rosas, generando mano de obra y contribuyendo a la economía regional.