Se concluye el análisis sobre el caso Florencia Peña, destacando las acciones de Nico Chiato, quien parece querer borrar el incidente del programa y de las redes sociales. Se reitera la extrañeza por el silencio de Marley, amigo de la conductora.
Se critica la reacción de Chiato, considerándola una sobre reacción que lo dejó en una posición comprometida. La posible motivación detrás del despido de Florencia Peña podría estar ligada a la imagen del canal o a presiones políticas.
Se insinúa que Chiato actuó como si fuera el dueño de Argentina, tomando decisiones unilaterales y drásticas.