Se critica el manejo del tránsito en la autopista Panamericana, especialmente en la zona del peaje, donde se generan demoras extensas.
Los conductores se ven obligados a pagar peajes y luego estacionar, para finalmente desviarse y volver a pagar peaje, acumulando tiempos de espera considerables. Se menciona la presencia de un boliche en la zona y la posible salida de personas en estado de ebriedad, lo que podría contribuir a los accidentes.