El intenso calor en Dallas, donde se jugará el próximo partido de la Selección Argentina contra Austria, se perfila como un factor clave a considerar. Se registran temperaturas de hasta 36 grados, lo que genera preocupación por el rendimiento de los jugadores.
El partido se disputará a las 2 de la tarde, un horario considerado desfavorable dadas las altas temperaturas. Se menciona la posibilidad de un "cooling break" para mitigar los efectos del calor extremo.