Seis semanas de protestas y bloqueos intencionales en cuatro departamentos de Bolivia han llevado al país a una situación de quiebra. La estatal Administración Boliviana de Carreteras informó sobre 19 cortes de ruta en La Paz, 12 en Cochabamba, 11 en Oruro y 2 en Santa Cruz.
En respuesta, el gobierno de Rodrigo Paz declaró estado de excepción. Agentes policiales y maquinaria pesada comenzaron a desplegarse para retirar el material utilizado en el cierre de vías, reconociendo el grave impacto económico que estas acciones generan en el país.
Ciudades como El Alto, junto a La Paz, son de las más afectadas, sufriendo desabastecimientos de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal. La situación política en Bolivia es crítica y se busca evitar una mayor catástrofe.