Se narra una anécdota sobre el Día de la Madre, donde Lola inicialmente no saluda a su madre, argumentando que nació en Argentina. Más tarde, se da una reconciliación cuando Lola, al regresar de lo de una amiga, abraza a su madre y le desea un feliz día, expresando su amor.
Paralelamente, se habla de la amistad entre Sabri y Emi, destacando la facilidad para abrirse y formar un vínculo fuerte. Se menciona también la convivencia de la madre, hermanas y abuelos, quienes llegaron a vivir a casa hace tres años.