Se planteó la hipótesis de que Florencia Peña y la producción de Luzu podrían enfrentar la cancelación debido a la difusión de una fake news. Se mencionó que ya se le cayeron marcas al programa.
Se criticó la falta de responsabilidad en la comunicación, especialmente por parte de los productores, quienes no deberían basarse en información de Twitter. Se sugirió que el programa de humor podría estar exento de chequear datos, pero no así si se abordan temas de actualidad.
La discusión giró en torno a la necesidad de tener criterio y consideración al comunicar, y la importancia de no levantar información de redes sociales sin verificación. Se mencionó que Nico Chiato ya se había desvinculado públicamente de la situación.