Se critica la omnipresencia de los auspiciantes de apuestas en el fútbol, señalando que esto está afectando negativamente a la gente, especialmente a los jóvenes, quienes llegan a sacar dinero a sus padres. Se advierte de la dificultad para cambiar esta situación como sociedad y humanidad.
Se alerta sobre un futuro donde prevalecerán los que tienen poder y dinero, dejando atrás a los "analfabetos" en términos de conocimiento y recursos.