Alemania está reactivando su red de búnkers de la Segunda Guerra Mundial y modernizando su infraestructura de defensa civil ante la posibilidad de una guerra nuclear y un conflicto a gran escala. El gobierno aprobó un plan de inversión de hasta 10 mil millones de euros hasta 2029 para reforzar la protección civil.
El plan contempla la modernización de infraestructura de emergencia, compra de equipamiento especializado y desarrollo de sistemas digitales de alerta. Alemania se posiciona como el país europeo con mayor gasto militar. Un tercio del presupuesto se destinará a la reparación de instalaciones deterioradas y a la adquisición de vehículos especiales, camas de campaña y fortalecimiento de puntos de atención médica.
Se creará un nuevo Comando de Defensa Civil para coordinar estructuras militares y civiles. Se busca digitalizar el sistema de alerta, integrando refugios públicos como túneles de metro y sótanos en un mapa nacional accesible desde móviles. La aplicación Nina será reforzada para indicar el búnker más cercano.
Alemania cuenta con 579 refugios públicos, pero solo una fracción está operativa, con capacidad para unas 100.000 personas (0,1% de la población). El contraste con Finlandia (80% de cobertura) y Suiza (más plazas que habitantes) es notable. Tras la Guerra Fría, Alemania desmanteló su infraestructura de protección civil.
El ministro de defensa, Boris Pistorius, advirtió que Rusia podría atacar territorio de la OTAN antes de 2029. La nueva estrategia alemana busca construir una red flexible y descentralizada para responder rápidamente ante distintos escenarios, desde ataques convencionales hasta ciberataques.