Se muestra una imagen de Manuel Adorni hablando por teléfono, supuestamente con un juez, y se hace referencia a un editorial previo donde se mencionó esta situación.
Se comenta que Adorni intentó "adueñarse" de la camiseta argentina, en un intento de capitalizar el fervor deportivo.
Las presentadoras ironizan sobre la omnipresencia de cámaras y la facilidad con la que se obtienen imágenes, incluso de momentos privados.