El abogado de Osvaldo Faceta, Medina Allende, expresa dudas sobre las pruebas que incriminan a su cliente en el caso Agostina, tras el levantamiento del secreto de sumario. Asegura que no encuentra elementos que comprometan a Faceta.
Respecto a los numerosos llamados telefónicos entre Faceta y Barreler, el abogado argumenta que no existieron instrucciones directas ni encubrimiento por parte de su cliente. Afirma que las conversaciones eran sobre la búsqueda de Agostina y no sobre planes delictivos.