En la última jugada del partido, Escocia consigue un córner que podría significar el empate contra Marruecos. Todos los jugadores escoceses, incluyendo al arquero, suben al área en busca de la oportunidad.
La tensión es máxima mientras se ejecuta el tiro de esquina. La esperanza de Escocia de igualar el marcador reside en esta última acción, mientras Marruecos se defiende con todo para evitarlo.