Ucrania y Rusia llevaron a cabo un intercambio de más de 550 cuerpos de combatientes fallecidos, según informaron autoridades ucranianas. Rusia entregó 522 cadáveres, mientras que Kiev devolvió 33.
En el marco de la guerra, el G7 ha mostrado un endurecimiento del discurso hacia Rusia, con un respaldo significativo al apoyo militar a Ucrania. Estados Unidos, en particular, ha anunciado el uso ampliado de misiles Patriot para la defensa antiaérea ucraniana, buscando consolidar el suministro a medio plazo.
Este giro en el posicionamiento de Donald Trump, quien meses atrás mantenía posturas cercanas al Kremlin, marca un refuerzo del compromiso estadounidense en el conflicto, a pesar del desgaste prolongado en el frente.