Se registraron severos fenómenos climáticos en Estados Unidos, incluyendo tornados en Illinois e Indiana que causaron daños significativos. La tormenta tropical Arthur provocó inundaciones en Houston, Texas, y sus alrededores.
Las imágenes satelitales y de drones mostraron la fuerza de los tornados y la extensión de las inundaciones. Se destacó la rápida formación y disipación de las tormentas en la región, un fenómeno meteorológico característico de la zona.