A pesar de los intentos de acuerdo, los ataques entre Hezbollah e Israel persisten en la frontera sur del Líbano. Los combates han dejado un saldo de 18 muertos y miles de familias desplazadas, generando un colapso en las rutas de la región.
El conflicto, que se reavivó el 28 de febrero, pone en duda los avances logrados y genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los acuerdos de alto el fuego mediados por Qatar y Estados Unidos.