Un fuerte escándalo estalló en las Naciones Unidas durante una reunión sobre violencia sexual en conflictos, tras la publicación de un informe que involucra a Israel.
El representante de Israel ante la ONU, Danny Danon, protagonizó un tenso cruce a los gritos con la representante especial Vanessa Frazier, a quien mandó a callar en plena sesión. Danon acusó al organismo y al secretario general Antonio Guterres de ceder ante presiones políticas y de mantener una campaña de desprestigio en su contra tras incluir a Israel en una lista negra global.