Se enfatiza la gran fuerza comunicacional y el fuerte impacto que tienen las plataformas de streaming. Se insta a los responsables de estos medios a asumir la responsabilidad que conlleva este poder, independientemente de las equivocaciones que puedan cometer.
Se reconoce que los errores pueden ser tendencia y hasta generar oportunidades de negocio, como la creación de merchandising. Sin embargo, se recalca que esta viralización no exime de la responsabilidad inherente a la comunicación masiva.
Se hace un llamado general a todas las plataformas de streaming a ser conscientes de su influencia y a actuar con la debida responsabilidad, reconociendo que su alcance tiene implicaciones significativas.