Una artista iraní, Parastu Amadi, fue sentenciada a latigazos y a no poder presentarse en público por dos años por "atentar contra la moral pública" y violar normas legales y religiosas. La sentencia se da tras haber presentado una canción que generó protestas.
La artista ya había sido denunciada previamente por una canción anterior que conmemoraba la muerte de una joven durante las protestas de 2022. La justicia iraní actuó nuevamente, generando sorpresa en el programa por la vigencia de la "policía de la moral" en pleno 2020.