Rusia informa haber derribado 555 drones en todo el país, de los cuales 180 fueron interceptados en las cercanías de Moscú. El Ministerio de Defensa ruso calificó estos ataques como los más importantes desde el inicio de la guerra en 2026.
Paralelamente, se reportan redadas policiales en ciudades rusas para reclutar hombres para el frente de combate en Ucrania. Se ofrecen incentivos económicos significativos, como el pago de deudas de hasta 140.000 dólares o salarios anuales de 80.000 dólares, cifras considerablemente superiores al salario básico promedio en Rusia.
La policía militar rusa llevó a cabo operativos en Penza, al sureste de Moscú, según denuncias de residentes locales. Un video difundido en redes sociales muestra la detención de varios hombres por personal militar uniformado.