Se presenta la figura de René Lalique (1860-1945), pionero de la joyería moderna y maestro del Art Nouveau y Art Decó. Tras formarse con el orfebre Luis Ocock y estudiar en París, trabajó como diseñador independiente para joyeros como Cartier y Boucheron.
Lalique utilizaba materiales nobles como esmalte, vidrio, piedras semipreciosas, perlas y marfil. Sus creaciones más representativas incluyen colgantes, broches y collares. En 1900, su emblemática libélula con cuerpo de mujer le valió un éxito rotundo en la Exposición Universal de París.