La reunión entre el vicepresidente estadounidense J.D. Vance y funcionarios iraníes en Suiza, destinada a avanzar en un acuerdo de paz, ha sido pospuesta. El viaje de Vance, que se esperaba para el jueves por la noche, fue cancelado a última hora, generando incertidumbre sobre la continuidad de las negociaciones.
Se esperaba que las conversaciones iniciaran un periodo de 60 días para implementar un acuerdo preliminar que busca poner fin a la guerra. Sin embargo, los recientes combates en el Líbano y las declaraciones del ministro de seguridad israelí, Ben Vir, ("todo el Líbano debe arder") han complicado el panorama diplomático.
El ejército israelí informó la muerte de cuatro de sus soldados, mientras que Hezbollah reivindicó ataques contra tropas israelíes. Estos eventos ponen en riesgo el alto al fuego acordado y la posibilidad de una tregua duradera.
La Casa Blanca informó sobre la cancelación del viaje de Vance, quien previamente había defendido el acuerdo ante críticas. La situación se agrava con las declaraciones cruzadas entre Trump y Khamenei sobre la "desesperación" en las negociaciones y la recepción de fondos por parte de Irán.