Los resultados de la segunda vuelta electoral en Perú se presentan controvertidos, con una estrecha diferencia entre los candidatos. Roberto Sánchez se unirá a una marcha en Lima exigiendo transparencia en el conteo de votos, argumentando que la diferencia a favor de Keiko Fujimori es mínima (alrededor de 44.000 votos) y que existen dudas sobre la legitimidad del proceso.
Esta situación genera tensión en el país, ya que es la cuarta vez que Fujimori se presenta a elecciones. La falta de claridad y la desconfianza en el proceso electoral podrían derivar en protestas y un escenario político inestable.