El periodista Pepe Chatrú expresó su opinión sobre la tendencia de la sociedad a juzgar y monopolizar la "conciencia de clases", determinando quién está "bien" o "mal" según sus posturas políticas.
Chatrú cuestionó la idea de que no ser kirchnerista o de izquierda implique no apoyar a la universidad pública o gustarle que "le peguen al jubilado". Se definió como un argentino que desea el progreso del país, que los corruptos vayan presos y que quienes defendieron a corruptos admitan sus errores. Lamentó que se "golpee" al fútbol, considerándolo un "crisol de cuestiones sociales" y un deporte que representa y da alegría al pueblo argentino.
También se refirió a la crítica hacia el término "desclasados", señalando que muchos jugadores de fútbol provienen de orígenes humildes y han trabajado para llegar a donde están. Defendió la importancia del respeto y la diversidad de orígenes, mencionando su propia familia con raíces peronistas y socialistas.