Se debatió sobre la línea divisoria entre el rol de un periodista y el de un actor, especialmente en el contexto de la difusión de noticias.
Se planteó que figuras públicas como Flor Peña, si bien son excelentes artistas, no deberían incursionar en la actualidad periodística sin tener la formación adecuada, para evitar errores y malentendidos.
Se destacó que, aunque algunos tienen la capacidad de transitar ambos mundos, la responsabilidad recae en los medios y en los propios profesionales para mantener la rigurosidad informativa.