El segmento continúa detallando los peligros de las agresiones virtuales, enfocándose en el abuso sexual infantil y sus graves consecuencias, como la re-victimización.
Se mencionan prácticas como el "jamming" (actos para avergonzar a la víctima), el "doxing" (publicación de información confidencial) y el "jarenting" (sobreexposición de menores en internet). Se advierte a los padres sobre la pérdida de control sobre las imágenes publicadas en redes sociales y el potencial de generar vergüenza en sus hijos.
Se hace un llamado a la denuncia y a la prevención, instando a los menores a confiar en sus padres si se encuentran con material inapropiado. Finalmente, se promocionan los canales de la "Iglesia de la Ciudad" en YouTube e Instagram para obtener más información y recursos.