Se explica que, si bien el nuevo sistema de gratuidad del transporte para personas con discapacidad no es obligatorio y convive con el sistema anterior, la confusión y el miedo a perder el beneficio llevan a muchos a realizar el trámite.
Se mencionan situaciones de incomodidad al presentar el certificado físico y la posibilidad de problemas con reimpresiones o demostraciones de discapacidad, lo que motiva a algunos a preferir el nuevo trámite.