En la marcha por justicia para Agostina en Córdoba, familiares de otras víctimas de femicidio expresaron su solidaridad y compartieron sus propias experiencias de lucha contra la impunidad.
Miguel, abuelo de Agostina, reiteró su convicción de que existen más culpables y criticó la lentitud de la justicia, exigiendo que se esclarezca la verdad y se sancione a los responsables del "suicidio" de su nieta, que según él fue producto de hostigamiento y violación.
Otras manifestantes, como la madre de Sofía Olmos y Laura, denunciaron casos similares de hostigamiento, violación e impunidad, exigiendo justicia no solo para sus hijas sino también para Luana Ludeña y todas las mujeres víctimas de la violencia de género.