Se describe una mañana en Buenos Aires pasada por agua, con llovizna persistente que deja la calzada resbaladiza y requiere precaución al circular.
Se informa que el grueso de las lluvias se esperaba para la tarde-noche del día anterior y la madrugada, y que a partir de ahora se espera que cese la lluvia hasta la semana siguiente.
Se comenta que la garúa actual podría deberse más a la humedad ambiental que a una lluvia activa, y se retoma la discusión sobre cómo desempañar los vidrios del auto en días de alta humedad.