Robert Brovdy, conocido como Madiar, lidera las fuerzas de sistemas no tripulados de Ucrania y se ha convertido en un objetivo prioritario para Rusia.
Antes de la guerra, Madiar era un comerciante de granos sin experiencia militar. Al inicio de la invasión rusa en 2022, formó su propia unidad de drones, "los pájaros de Madiar". Estas unidades, que representan solo el 2% del ejército ucraniano, se atribuyen el 35% de los objetivos rusos destruidos.
Madiar, con una mentalidad matemática, ha desarrollado la "estándar 10", una doctrina de combate que exige a cada equipo militar ucraniano destruir o causar 10 bajas rusas por equipo al mes. El objetivo es matar más rápido de lo que Rusia puede reemplazar sus bajas.
Los drones de Madiar han atacado objetivos estratégicos en Rusia, incluyendo una cumbre económica en San Petersburgo y instalaciones petroleras. Analistas militares rusos lo describen como un enemigo peligroso y profesional, y el 70% de los ucranianos confía en estas unidades.