Guillermo Yanko, esposo de Patricia Bullrich, describe la dinámica de su convivencia, marcada por el respeto mutuo y la independencia en sus respectivas profesiones.
Yanko revela detalles cotidianos, como que Bullrich "prepara la comida" y le prepara el desayuno, incluyendo "buenas galletas con dulce y manteca".
Afirma que se acompañan mutuamente y que él no interfiere en su ejercicio político, ni ella en su profesión.