Se presenta un repaso por la historia de "I Can't Get No Satisfaction", uno de los himnos de los Rolling Stones, lanzado originalmente en junio de 1965 en Estados Unidos y luego en Reino Unido. La canción, que formó parte del álbum "Out of Our Heads", se destaca por su icónico riff de guitarra.
Se relata la anécdota de cómo Keith Richards compuso el riff en un sueño y lo grabó en una grabadora portátil. A pesar de las dudas iniciales de la banda sobre su publicación, la canción se convirtió en un clásico del rock.