Los New York Knicks celebraron su campeonato de la NBA con un masivo desfile en Manhattan, poniendo fin a una sequía de 53 años sin títulos. Miles de aficionados abarrotaron las calles para festejar la victoria, que se logró al superar 4 a 1 en la serie final a los San Antonio Spurs.
El desfile recorrió el "cañón de los héroes" del bajo Manhattan, culminando con una ceremonia en el ayuntamiento donde el alcalde entregó las llaves de la ciudad al equipo. Los jugadores desfilaron en autobuses descapotables, mostrando el trofeo y saludando a la multitud.
A pesar de la alegría, las celebraciones se vieron empañadas por un tiroteo ocurrido en Tanny Square, lejos de la ruta principal del desfile. La policía desplegó 10.000 efectivos para garantizar la seguridad durante el evento.