Se confirma la intervención de la justicia federal y del Ministerio de Seguridad Nacional en el caso Agostina, debido a la presunta conexión con redes de narcotráfico.
La Policía Federal Argentina y Gendarmería estarían colaborando en la investigación, levantando datos y pruebas relevantes. Se menciona que la ministra de seguridad, Monteliba, ya estaba al tanto de la situación.
Se cuestiona la negativa de ciertas informaciones y se enfatiza la importancia de la labor de las fuerzas federales en el esclarecimiento de los hechos y la posible desarticulación de organizaciones criminales.
Se recalca la seriedad de las amenazas recibidas por abogados y fiscales, y se subraya la necesidad de una investigación profunda para determinar el alcance de estas redes y su implicación en el caso. Se espera que la colaboración entre las distintas fuerzas de seguridad sea clave para avanzar en la causa.